Pares o nones

Pares o nones

Todas las noticias hoy abren con lo mismo: en Madrid sólo pueden circular los vehículos con matrícula impar, porque hoy es 29, de no disminuir los niveles de partículas contaminantes, mañana sólo podrán circular matrículas pares, y así sucesivamente hasta que la situación se normalice.

Como siempre, estas medidas generan una gran controversia o división. Basta caminar y escuchar conversaciones al vuelo. El problema es que aún, muchos de los que se quejan de esta medida, no se han enterado de que no es algo inventado y piensan que los temas de movilidad sostenible sólo tiene que ver con un capricho del nuevo –que ya no es tan nuevo – equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid y a Carmena y Rita Maestre les llueven las críticas, primero por Gran Vía y ahora por esto. Que si el transporte público debiera ser gratuito, que si la EMT tiene una flota de autobuses contaminantes, etc, etc.

En realidad, lo que molesta no es eso. Es tener que dejar el vehículo privado en casa. Acostumbrados a ir de puerta en puerta, ahí está el drama. La renuncia a la comodidad. ¿Pero de verdad es tan cómodo ir en coche, soportar atascos, gastar en gasolina, discutir con el de al lado?

Todo esto requiere, a nuestro juicio, la concienciación de dos aspectos fundamentales. El primero es que se nos meta en la cabeza, de una vez por todas, que la contaminación causa 29.980 muertes en España al año, vamos, 30.000. Y no es que lo digamos nosotros, ni lo diga el Ayuntamiento de Madrid, es que lo dice, nada más y nada menos, que la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Y el segundo aspecto es intentar generar un cambio de mentalidad. No está escrito en ningún sitio que tengamos que movernos en coche a todas partes, cuando, muchas veces, tardaríamos, incluso, menos en transporte público.

Quizá sean las generaciones del futuro las que, por fin, vengan ya con este cambio, ahora que tantas ciudades están apostando por planes de movilidad sostenibles y la bici se vuelve a incorporar a nuestra vida. Aunque no debiéramos esperar mucho más.

(Foto de El País)

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *